El Glacier Express está considerado el tren rápido más lento del mundo, y precisamente en eso reside su encanto: a través de las ventanas panorámicas, los Grisones desfilan con calma, de Chur a Andermatt pasando por Disentis, con desfiladeros, valles de altura y puertos de montaña. Su chófer privado le recoge por la mañana en su dirección en Zúrich y le lleva con toda tranquilidad a la estación de partida del trayecto panorámico — sin transbordos, sin buscar aparcamiento, sin preocuparse por el equipaje.
Mientras usted disfruta del tramo paisajístico del viaje en tren, el chófer recorre en el Mercedes Clase V la etapa por carretera hasta la estación de destino y le espera allí. Queda tiempo para una pausa, un café o una breve parada en un mirador, siempre a su ritmo. Usted viaja de forma privada, sin grupo y sin la obligación de coger un enlace fijo, y mantiene el día en sus propias manos.
Por la tarde, su chófer privado le lleva de nuevo de vuelta hasta la puerta de su casa en Zúrich. El precio fijo cubre todo el trayecto privado y la logística del día; el billete de tren y la reserva de asiento para el Glacier Express los gestionamos por separado si lo desea, no están incluidos en el precio. Así, el célebre viaje panorámico se convierte en una excursión de un día tranquila y bien pensada, de puerta a puerta.



