Sobre Sion, la capital del Valais, se alzan dos colinas rocosas que marcan la silueta de la ciudad desde la Edad Media: la basílica de Valère con su iglesia fortificada y, enfrente, la ruina del castillo de Tourbillon. En la basílica se encuentra el órgano construido hacia 1435, el órgano tocable más antiguo del mundo. El castillo de Tourbillon, antaño sede episcopal del siglo XIII, ardió en 1788 y hoy se alza como una imponente ruina con amplias vistas sobre el valle del Ródano y los Alpes circundantes.
Sion se sitúa en pleno Valais, una de las regiones más soleadas de Suiza: suave, rica en viñedos y de carácter mediterráneo. Entre las dos colinas, el pequeño casco antiguo invita a demorarse con sus callejuelas, plazas y bodegas de vino. El breve y empinado ascenso a los castillos se recompensa con uno de los panoramas más bellos del cantón.
Desde Zúrich son unas tres horas de trayecto, que en el Mercedes Clase V transcurren relajadas. Su chófer privado le recoge en la dirección que desee y le lleva directamente a Sion: sin transbordos, sin buscar aparcamiento en la empinada colina del castillo, sin cargar con el equipaje. Las entradas y el ascenso a los castillos se pagan en el lugar; nosotros nos ocupamos del cómodo trayecto de ida y vuelta.



