Ascona y Locarno son el rostro mediterráneo de Suiza: palmeras, el Lago Maggiore de un azul turquesa y una luz que ya hace cien años atraía a los artistas al Tesino. En Ascona paseará por la promenade peatonal junto al lago, la Piazza Giuseppe Motta, entre hileras de casas de tonos pastel, heladerías y embarcaderos: la «Perla del Lago Maggiore». Unos minutos más allá le recibe Locarno con su célebre Piazza Grande, sus arcadas y cafés, sobre los que se alza el santuario de peregrinación de la Madonna del Sasso. Quien quiera subir más alto toma el teleférico rojo hasta Cardada y Cimetta, desde donde la vista alcanza al mismo tiempo el punto más bajo de Suiza (Lago Maggiore) y las cumbres alpinas más altas.
Para que este día sean unas verdaderas vacaciones, le llevamos de forma privada desde Zúrich: unas 2½ horas por el Gotardo o el San Bernardino directamente hasta el lago. Sin transbordos, sin arrastrar el equipaje, sin buscar aparcamiento en las callejuelas estrechas. En el Mercedes Clase V, con espacio para todo el grupo, disfrutará de las vistas y del aperitivo mientras su chófer se ocupa de todo. Las excursiones en barco a las islas de Brissago, los billetes del teleférico o el almuerzo junto al agua los organiza de forma espontánea sobre el terreno: nosotros le llevamos con toda tranquilidad y le traemos de vuelta.



